Durante este mes de agosto, nuestros compañeros de MCI LATAM en Puerto Plata participaron en una actividad de Responsabilidad Social Corporativa centrada en un tema que nos afecta a todos: la protección de nuestros océanos y el impacto de los residuos en el entorno.
La iniciativa contó con la participación de Fundación Océano Limpio, una organización que trabaja activamente en Puerto Plata promoviendo la educación ambiental, la limpieza de zonas costeras y una gestión más responsable de los residuos. Su labor busca no solo retirar basura de playas y ecosistemas marinos, sino también generar conciencia sobre algo todavía más importante: evitar que esos residuos lleguen al mar en primer lugar.
Durante el encuentro, el equipo pudo conocer de cerca el trabajo de la fundación, comprender mejor algunos de los retos ambientales que afronta la zona y reflexionar sobre cómo nuestras decisiones cotidianas —por pequeñas que parezcan— pueden contribuir a proteger el medioambiente.
Y precisamente ahí está una de las ideas más interesantes de este tipo de actividades: la sostenibilidad no empieza necesariamente con grandes gestos.
Empieza cuando entendemos el problema.
Cuando prestamos más atención a lo que consumimos, reutilizamos o desechamos.
Y cuando trasladamos esa conciencia tanto a nuestra vida personal como a nuestra forma de trabajar.
Puerto Plata cuenta con distintas iniciativas comunitarias orientadas al reciclaje, la conservación costera y la reducción de residuos, en las que Fundación Océano Limpio participa junto con instituciones locales y otras organizaciones. Durante este mismo mes de agosto, por ejemplo, la fundación ha formado parte de acciones de educación ambiental y economía circular desarrolladas en la ciudad.

Una oportunidad para conectar con las comunidades en los que trabajamos
Las acciones de Responsabilidad Social Corporativa también son una oportunidad para salir de nuestra rutina habitual y conectar con las comunidades y los lugares en los que trabajamos.
En este caso, el encuentro permitió poner cara y contexto a un desafío que muchas veces vemos únicamente a través de cifras o noticias: la cantidad de plástico y otros residuos que terminan afectando nuestras costas.
Y cuando vemos el problema de cerca, es difícil mirarlo de la misma manera después.
Por eso, además de compartir esta experiencia, queremos compartir también algunas de las fotos y vídeos de la jornada en Puerto Plata.
Porque detrás de cada actividad de RSC hay algo que merece la pena mostrar: compañeros participando, organizaciones locales haciendo un trabajo extraordinario y pequeñas acciones que, sumadas, pueden generar un impacto mucho mayor.
La protección de nuestros océanos empieza con conciencia.
Y la conciencia empieza, muchas veces, simplemente prestando atención.
